Una bella chica
Camina distraída
Sobre la cintura del océano
El vaivén de sus cadera
Es el que tiene al mar convulsionado
No hay nada que no se mueva
Si no es contigo
Lo mismo hacen las gaviotas
Moviéndose con las olas,
En honor a tu encanto


Una bella chica
Camina distraída
Sobre la cintura del océano
El vaivén de sus cadera
Es el que tiene al mar convulsionado
No hay nada que no se mueva
Si no es contigo
Lo mismo hacen las gaviotas
Moviéndose con las olas,
En honor a tu encanto

El leve resuello de la brisa
Dará paso
Al lado frío de la nostalgia
Que viene a visitarte
No será incómodo
Su abrazo
Recuerda
Que tu silueta se hizo de oro
Cuando habitaste el sol
En aquella tarde
Eras tan niña,
Que la fuerza del viento
Tuvo piedad
Para tratarte con delicadeza
Era su estrategia
Para que no olvidaras nada
Del regalo que te entregó
Agitó las olas
Con el mismo ímpetu
Que tocó tu pelo
Pero encapsulado
En un breve momento
Para no hacerte daño
Recuerda,
Que también la luna te hizo de plata
Justo en el momento
Que te marchabas

Ha pasado tanto tiempo,
Y aún sigo pensando en ti
A veces,
Las erupciones de la piel en masa
Hacen que el escalofrío de emociones
Desate un torrente de lágrimas
Extrañamente deliciosas
Me miro tonto al espejo
Y veo los recuerdos
Dejando surcos
Que salen de mis ojos
Bajan raudos
Como ríos paralelos
Y van a parar
Directamente a mi boca
Allí me siento en su rivera
Para deleitarme
Con la sazón de tu alma
Porque sé
Que un pedacito de ti
Aún está conmigo
Hermosa,
Eres la más bella razón
Que tienen las sombras
Para presumirte
No puedo dejar de recordar
Ese beso nervioso
Que cambió mi vida para siempre
Junto con él,
Te condensas en la penumbra
Y te deshaces tan lentamente
Como pequeña tormenta de arena
Partículas luminosas
Que se sonrojan y desvanecen
Quiero pensar,
Quiero pensar que tu vida
Ha hecho una pausa tan larga
Como la hondura
De la parálisis misma
Que te provocó
La quietud de la noche
Esa noche
A la que te entregaste
A corazón abierto
Para que reposaran sobre ti
Miles de luciérnagas infinitas
Se aglomeraron tan rápido
Como galaxias gemelas
Sobre la cima de tus pechos
Era la respuesta necesaria
Para establecer
Una conexión que no termina
La unión silenciosa
Que hizo nido
Entre el tu ombligo,
Y la pureza de tu sexo
Ese hecho enalteció
Aquellos límites exactos
Que hasta el día de hoy
Te caracterizan
Hasta el día de hoy...
Hasta el día de hoy...
Sí,
Ha pasado tantísimo tiempo
De aquel día que te fuiste
Que me cuesta creer
Que ya van cuatro décadas
De tu partida
Y mis ojos en tu espalda
Solo acariciaban esa silueta
Que se marchaba
Allí entendí,
Que eran frágiles los límites del amor
En el contorno de tu cuerpo
Los cuales se perdieron
Como frugales mariposas
Aleteando en los bordes de tu vestido
No sabía
Que ese suceso tan repentino
Se convirtiría
En la más bella postal en movimiento
No lo sabía,
No lo sabía te lo juro
Desde ese entonces
Suelo ver en el espejo,
Que aún tengo a aquel niño...
Que desconcertado
Te llora
